Fichines: pasado, presente y futuro – Side Story II

Como hicimos ya hace un par de semanas, esta vez nos volvemos a alejar de la línea temporal para dedicarle un post a otras máquinas clásicas, presentes en los salones de juegos: los pinball o flippers. En realidad, el nombre posta es el primero, ya que “flipper” es el que reciben las palanquitas de control pequeñas que se usan para dirigir a la pelota y empujarla por el campo de juego. Sin embargo, en muchos países (como el nuestro), la palabra se terminó adoptando para definir a los pinball. Pero la idea de hacer recorrer a una bola por un tablero para intentar meterla en los orificios no es, ni remotamente, un invento de este siglo. Sus orígenes se remontan a mucho tiempo atrás, e incluso a otro continente. Si quieren saber un poco más, no hace falta más que ingresar en “Seguir leyendo el resto”.

El padre del Flipper o Pinball es el Bagatelle francés. Este jueguito antiquísimo consistía en un tablero horizontal, emplazado en una mesa, con una serie de agujeros y topes de madera por los que corría la pelota. El Bagatelle se hizo muy popular en la Europa del siglo XVIII, casi tanto como el billar inglés. A mediados del siglo XIX, este juego llegó a USA, en donde reemplazaron los topes de madera por clavos metálicos (“Pins”). Y, como consecuencia obvia, cambió su nombre al mundialmente conocido. Lo que hizo que se popularizara el Pinball y no el Bagatelle, es que la versión yankee se volvió muy rentable para aquellos negocios que la tenían ubicada en un lugar fijo. Eran máquinas baratas, que hacían ganancias fácilmente. La primera máquina de Pinball comercialmente exitosa fue el Baffle Ball, de 1931, aunque hubo que esperar hasta 1933 para que aparecieran los primeros en incorporar funcionamientos mecánicos (como el Autocount). Cosntantemente se iban introduciendo elementos para volverlos más entretenidos. Por ejemplo en 1947, Humpty- Dumpty, de la compañía Gottlieb, inventó los flippers (las palanquitas) para mover la pelota.

Sin embargo, hubo que esperar recién a la década del 80 para que empezaran a surgir los flippers como los conocemos hoy en día. Fueron pasando por una serie de largas modificaciones, hasta llegar al presente. Aunque su diseño básico no variaba mucho entre las máquinas, sí se incorporaban diseños diferentes tanto para las piezas que sobresalían como para el interior y las distribuciones en el tablero. Así, por ejemplo, se inspiraban en alguna película o serie famosa de la época para tomar como base para la “temática” de cada máquina, como el Terminator 2: Judgment Day (de 1991) o el Indiana Jones: The Pinball Adventure (de 1993). No sólo se colocaban imágenes de explosiones o naves que resaltaban en el tablero, sino que también se incluían rampas, luces de colores, bumpers (los botones redondos que, al golpearlos, empujaban la pelota), etc.

Pero no todo era alegría y dinero. En algunas regiones fueron prohibidos por considerar que eran inmorales o que promovían la corrupción de la gente, como Chicago, o New York. Más allá de esto, los pinball lograron pasar a formar parte de la cultura popular. Incluso hoy en día se siguen viendo algunos legendarios ejemplares, un tanto baqueteados, pero en pié. Otro dato curioso es que se crearon algunos arcades que simulaban pinballs, algo bastante poco criterioso teniendo en cuenta que se podían encontrar las máquinas “posta” en el mismo salón. Se suponía que los simuladores ofrecían un interesante cambio de escenario. Algunos ejemplos son el “Pinball Action”. También hubo simuladores para consolas hogareñas, como el David´s Midnight Magic (de 1982) para Apple II, Commodore 64 y Atari 8-bit, e incluso existen kits de construcción de pinballs para pc (virtuales, claro).

Algunos truquitos y jugadas :P