Fichines: pasado, presente y futuro – Side Story

Antes de continuar recordando glorias del pasado, que semana a semana deja de ser taaaaan pasado, hacemos un pequeño lapsus para comentar sobre un suceso muy importante de mediados de los 80s que marcaría el futuro del sector: el crash de los videojuegos de 1983 (que muchos consideran que ocurrió en 1984, año en que en realidad empezó a afectar a los usuarios) y la posterior debacle de Atari, hasta entonces referente indiscutido de los videogames. Si clickean en “seguir leyendo el resto” ampliaremos la información.

El hecho se desató en USA, claro está, y significó la primera gran crisis de la industria y la bancarrota de muchas compañías que producían consolas y computadoras hogareñas. Las causas son múltiples, pero pueden reducirse a la saturación del mercado debido a la sobreproducción. Es decir, había muchísimas consolas y una infinidad de juegos truchos de bajísima calidad. Todo esto llevó a su vez a la explosión del negocio de los videojuegos.

Por empezar, vale decir que si bien en Argentina el mercado de los videojuegos hogareños despegó en los 90s con la fabricación en masa de los denominados “Family Game” (todos clones de la consola NES/Famicom de Nintendo), en USA, Japón y varios países europeos existía un incipiente mercado de consolas hogareñas, generado desde fines de los 70s. La líder indiscutida fue la Atari 2600. Si bien hoy en día ver en acción uno de sus juegos sólo causa pena, lo cierto es que en general había grandes clásicos, muy adictivos. Memorables hits como Pitfall o su versión de Space Invaders y Missile Command integran el top de ventas de la consola.

¿Pero qué pasó, entonces? ¿Por qué Atari no se hizo gigante como las empresas de la actualidad? Porque hubo una demencial saturación del mercado que generó su ruina, tanto de consolas como de cantidad de juegos. Así, a la par de la 2600, era posible conseguir otras como Atari 5200, Bally Astrocade, ColecoVision, Coleco Gemini (un clon de la 2600), Emerson Arcadia 2001, Fairchild Channel F System II, Magnavox Odyssey2, etc. con un inmenso catálogo de juegos. Otro golpe más para Atari: como no le daba a los programadores los mismos derechos que tenían animadores y músicos (como aparecer en los créditos o cobrar regalías), ex programadores deciden abandonar la empresa y fundar una propia: Activision. Pero como además había una especie de vacío legal, debido a lo joven que era el mercado, no había impedimentos para que terceros hicieran juegos sin autorización para determinadas plataformas. Así que Activision siguió comercializando juegos para Atari sin permiso. Esto impulsó a numerosos programadores independientes a crear juegos para Atari sin su visto bueno.

Otro “fail” que contribuyó fue la sobreestimación de ventas por parte de Atari. Dos de sus más importantes licencias, Pac Man y un juego basado en la película E.T. -si bien vendieron mucho, muchísimo- no alcanzaron ni la mitad de la gigantesca previsión que se había realizado en su momento. Sumado a esto, enormes cantidades de cartuchos devueltos a las tiendas por clientes disconformes, demencialmente grandes campañas de publicidad y millonarias pérdidas por los pagos de derechos formaron un combo destructor para la empresa.

Vale aclarar que se trataba de juegos horribles, hechos a las apuradas sólo para llegar a tiempo para la navidad y aprovecharse de la pobre gente a la que creían estúpida (E.T. sólo tuvo seis semanas de desarrollo!!!). Sobre la pésima calidad del Pac Man ya comentamos acá pero lo de E.T. es realmente triste. Para más detalles, vean los videos al visualizar el post completo debajo de todo. Uno de los eventos más tristes recordados por la industria del videojuego sucedió cuando Atari mandó tirar miles y miles de cartuchos de E.T. y Pac Man a un relleno de basura en Nuevo México.

Conclusión: el mercado se llenó de clones y juegos, en su mayoría de bajísima calidad. Como también había mucha publicidad fraudulenta (como incluir imágenes de versiones con gráficos superiores en lugar de la que estaban comprando), la gente terminaba comprando juegos de los que no tenía la más pálida idea. Y se encontraban engrampados con cosas embolantes y/o pedorras. Mercado saturado, público disconforme: hecatombe.

Los comercios tenían stock de mercadería sin vender, que tampoco podían devolver, porque las nuevas empresas que los habían sacado no tenían cómo reintegrar el dinero invertido. Y muchas incluso habían desaparecido como llegaron. A todo esto hay que sumarle el incipiente crecimiento de las computadoras hogareñas, mercado que -desarrollándose poco a poco- se instaló con la idea de: ¿por qué comprar una consola si por el mismo precio tenés algo más completo? Golpe de gracia. Se funden varias compañías y Atari queda al borde de la bancarrota, hasta ser vendida en 1984 (bajo el nombre de Atari Corporation) a Jack Tramiel, creador de la empresa Commodore. Al mercado de los videojuegos lle llevó dos largos años poder recuperarse. Su salvación y reactivación se produjo recién con la creación del Nintendo Entertainment System (NES), que fue lanzado en Japón en 1983 (llamada allí FamiCom como contracción de Family Computer) y en USA en 1985. El mercado pasaría a estar dominado por empresas japonesas en detrimento de las yankees (implementando varios controles de calidad para impedir que ocurriera lo que le pasó a Atari) y se iniciaría otra nueva generación de consolas.

La semana que viene retomaremos a los fichines, y quizás más adelante volvamos a las consolas.

Sigan leyendo más para ver algunos videos.

Videos de los “sucesos” de Atari 2600:

Pac-Man (alguien se olvidó de avisarles que los sonidos NO eran los de la versión de 2600 :P)

Éste era un poco más sincero respecto del juego, pero más molesto D:

Y este otro es para “””apreciar””” el gameplay del juego. Lamentablemente la mayoría de los videos que circulan en Youtube no demuestra la “””técnica””” de flickeo de los fantamas para que en la práctica sólo aparezca uno por cuadro de animación, pero en éste se aprecia claramente.

Y ahora, algunos videos del pobre E.T.