Fichines: Pasado, presente y futuro VIII

La semana pasada tuvimos un clásico de la década. Pero la época de oro tenía algunos títulos más para romper con todo lo visto: en 1981 Nintendo lanzó el Donkey Kong con la intención de meterse en el mercado yankee. Así que el director de Nintendo, Hiroshi Yamaguchi, le encargó su primer trabajo de diseño a Shigeru Miyamoto, que contó con la ayuda del jefe de sistemas de Nintendo Gunpei Yokoi. Como Miyamoto no tenía mucha idea de lo que era posible realizar, le iba transmitiendo sus ideas a Yokoi, quien le decía: “esto sí”, “esto no”.

La inspiración para el juego les vino no sólo de Popeye sino sobre todo de King Kong, de hecho tuvieron algunos problemas de licencias, acusaciones de plagio y hasta Universal City Studios les inició un juicio, que finalmente ganó la gente de Nintendo. La idea del Donkey Kong era controlar a Jumpman (que luego evolucionaría en Mario), para salvar a Pauline (que inicialmente era conocida como “The Lady”) de las garras del mono gigante. Había cuatro zonas -cada una representaba 25 metros del edificio que Donkey Kong iba escalando- que se iban combinando para crear diferentes fases. Se utilizaron gráficos y animaciones para crear caracterizaciones y se incluyeron escenas entre los niveles para que fuera avanzando el guión del juego. Así que al final se convirtió en el primer videojuego que contaba una historia. El Donkey Kong sería, además, uno de los primeros exponentes del género plataformas. Posteriormente, Nintento licenciaría el juego a la gente de Coleco, que desarrolló versiones para consolas y computadoras hogareñas. Hubo, claro, secuelas y copias. El éxito fue tal que, como ya había pasado con el Pac-man, los personajes creados por Miyamoto empezaron a aparecer en cajas de cereales, dibujitos animados (que también han sido emitidos en Argentina añares atrás), etc. Por cierto, decía que cierta inspiración provino de Popeye (por el triángulo amoroso que equivale al de Popeye-Olivia-Brutus). Lo cierto es que Nintendo había adquirido la licencia para crear un Arcade del marinero y desarrolló este juego pensando en sus personajes, pero con una gran visión de futuro se dieron cuenta de que era mejor crear algunos nuevos para que pudiesen perdurar en el futuro. Y vaya que sí lo hicieron. Basta con ver todos los diversos revivals que tuvo el personaje, rediseños incluidos, alcanzando su pico de popularidad con el juego Donkey Kong Country para la consola Super Nintendo. Hoy en día no hay consola de Nintendo que no tenga varios juegos con ese personaje. Volviendo al pasado, luego sí editaron el Arcade de Popeye (casi replicado en la versión para NES/Family que casi todos conocen), pero por más que haya tenido éxito en su momento, ya es cosa del pasado.

Como sea, Donkey Kong no fue el único juego importante de ese año. No hay que ignorar al hoy en día ignorado ( :P ) GORF, un juego matamarcianos creado por la gente de Midway, un poco antes de la aparición de Donkey Kong. A simple vista no es más que otro clon del Space Invaders, sin embargo pudo implementar dos avances bastante copados para la época: la división en niveles (son cinco distintos que se van rotando, que además tienen distintos modos de juego!) y la inclusión de voces digitalizadas, algo que en ese entonces no era tan simple como ahora usar la grabadora de sonidos del Windows. Y sí, hay otros hitos en ese año, pero quedarán para la próxima semana. Si siguen leyendo el resto, tienen algunos videos para recordar viejas épocas y/o ver cómo se divertían sus hermanos/as mayores :P.

Por empezar, el Donkey Kong

El GORF con-sus-ro-bo-ti-cas-vo-ces.pip.pip…