Repaso literario: Henning Mankell y la saga Wallander

Se me ocurrió extenderme en este autor sueco a raiz del post de la semana pasada, en el que comentamos sobre la emisión de la serie Wallander por Film & Arts. Claro, está basada en la saga de novelas negras escritas por Henning Mankell, cuyo protagonista es el particular inspector Kurt Wallander. Asesinatos, investigaciones policiales, complejos crímenes para desentrañar, pero también un distinguible trasfondo político, y una permanente crítica hacia el racismo y hacia su propia sociedad, son algunos de los elementos que podremos encontrar si miramos únicamente a las novelas policiales de Mankell. Pasen y lean.

Henning Mankell nació el 3 de febrero de 1948 en Estocolmo, Suecia. A sus 20 años empezó su carrera como autor  y asistente teatral, trabajando para el Riks Theater de su ciudad natal. En los años siguientes siguió escribiendo piezas de distinto tenor y formato, y continuó colaborando con varios teatros en toda Suecia. Desde chicó militó en diversas agrupaciones y partidos, sobre todo con una ferviente oposición a la Guerra de Vietnam, el apartheid sudafricano, y la invasión colonial portuguesa a Mozambique, por ejemplo. Lo que siempre guió su pensamiento, su vida y su escritura fue una clara posición en contra de cualquier forma de racismo. Incluso en los 70 estuvo en pareja con una mujer noruega que integraba el Partido Comunista Maoista de su país y aunque Mankell militaba en las actividades del partido, nunca se unió oficialmente. Finalmente se trasladó al continente africano, donde vivió en varios países, para finalmente instalarse en Mozambique. Allí conoció a su actual mujer, Eva Bergman (hija de Ingmar Bergman). Además, dirige allí el teatro nacional Avenida Maputo. África es una constante en sus novelas. Aparece casi siempre, de alguna forma.

Mankell es un tipo parco. Habla poco y cuando quiere. Siempre parece enojado, pero asegura que ese estado lo mantiene alerta y vivo. Aunque escribió obras de ficción de varios géneros, se ha hecho mundialmente conocido por su serie de novelas policiacas protagonizadas por el inspector Kurt Wallander, traducidas a 37 idiomas. Mankell Un policial que no forma parte de la serie Wallanderdice que, salvo excepciones y dejando de lado a autores clásicos, la mayoría de los policiales le resultan aburridos y completamente prescindibles. Y sostiene: “La ficción criminal nos da la posibilidad de hablar de las contradicciones en la sociedad. Y la criminalidad es siempre una especie de contradicción. Si usted quiere ese dinero, sale a matar a una persona porque quiere ese dinero. Yo trato de trabajar siguiendo esa tradición que usa el crimen como espejo para ver qué pasa en la sociedad. Esa es mi idea de una buena historia criminal.” Por eso la serie Wallander es intensa.

La serie, que recibió premios y tiene varias adaptaciones, está compuesta por 11 libros, en el siguiente orden cronológico: Asesinos sin rostro, Los perros de Riga, La leona blanca, El hombre sonriente, La falsa pista, La quinta mujer, Pisando los talones, Cortafuegos, La pirámide (relatos cortos que cubren períodos de la vida de Kurt Wallander anteriores a los del resto de la serie), Antes de que hiele (protagonziado por la hija de Kurt Wallander, Linda) y El hombre inquieto (la despedida de Wallander). El inspector de la policía del distrito de Ystad, Kurt Wallander, es un tipo común y corriente, con quilombos como cualquier otro, que trabaja mucho, duerme mal, con una vida personal bastante enredada. La diferencia es que su trabajo es resolver crímenes espantosos. Y para eso es muy bueno, el mejor. Pero no es un superhéroe contra el crimen. Es un hombre que padece las consecuencias de cada investigación, que vive en este mundo, que se queja de lo que sucede en su sociedad. Por eso atrapa.

No es que haya que leer las novelas necesariamente en orden para entender la cosa, ya que cada uno plantea un conflicto diferente, pero yo les recomendaría que lo hicieran así. Como los personajes principales son los mismos, de esa forma queda más claro quién es quién y se entiende todo de forma más global. Además, muchas veces hay referencias a situaciones que pasaron en libros anteriores. Si no los leimos no es que no podamos entender nada, pero nos quedamos como afuera de cierta complicidad. Así que ya saben, si quieren una novela negra de las buenas, que además vienen con yapa, vayan ya mismo a su librería amiga.