La silla ideal para no romperse el cuello

En una innovadora e ingeniosa combinación de usos, alguien decidió tomar prestada la lógica de las camillas de los masajistas para darle otra utilidad más. Así nace esta silla de playa, bastante típica, salvo por el detalle de los orificios de salida tanto de la cara como de los brazos. Porque tooooodos queremos tomar sol de espaldas (?), mientras leemos una revista (??), mirando la arena a sólo 20 centímetros!! (????) El sueño del pibe. Ya no tendremos que padecer la lectura acostados en el piso, con el terrible riesgo de arruinar nuestra bella estadía en la playa con una terrible tortícolis. Para los que se entusiasmaron, el inventito sale 89 dólares. Y para los que la encuentran completamente inutil, quédense tranquilos que ya no está más disponible :P. Ya ven, hay de todo en este loco loco mundo.