hocus pocus

Increíble!: a más de 24 años de su creación, una licenciada descubre abuso sexual infantil en DB antes que nadie!

No sé si alguna/o conocerá el “portal femenino” Entre Mujeres, al que se puede acceder desde la web Clarín.com. Este “portal” no habla de un artefacto para transportar tampones sino que es una especie de magazine que incluye notas recontra interesantes con temas que OBVIAMENTE nos interesan a todas las mujeres, como “El test de las mundialeras” o “Mil y un regalos para papá” y  recetas de cocinas, horóscopos, dietas y otros lugares comunes. Pero se ve que cuando no tienen clichés a mano, se la agarran con cualquier cosa que pueda levantar algo de polémica. Tal ese el caso de un artículo que escribió la Lic. Andrea Gómez, que supuestamente es psicóloga y especialista en educación sexual. La nota es lapidaria ya desde el título: “El abuso sexual infantil en los dibujos animados”. Si no la leyeron, este es el link. Más allá de que la Lic. pueda pensar lo que se le cante respecto al mensaje que supuestamente deja Dragon Ball, la nota tiene dos problemas fundamentales: está escrita sin ningún conocimiento sobre la serie que se analiza y llega a conclusiones apresuradas sin entender ni historia ni contexto. Eso por no contar los errores de sintaxis, de redacción, de ortografía, y demás burradas que comete. Pero lo peor de todo es que en ningún momento muestra interés alguno en su objeto de estudio. Esto queda en evidencia con su profundo estudio de Dragon Ball. La historia, sus personajes, nada escapa a la lupa de su atenta mirada, como lo demuestra en sus certeras observaciones.

Por empezar: en un intento por no dejar afuera a los que no conozcan Dragon Ball Z, la nota incluye una elaboradísima sinopsis: “(es) esa serie japonesa en la cual un tal Gokü se la pasa peleando para recuperar las siete esferas de un dragón junto a sus amigos Crillin y Gohan (o “Cohan” según otro párrafo)” asegura la Licenciada, que aparentemente se basó en los textos de las cartas Delota de Dragón para su sesuda investigación… También sostiene que va a analizar Dragón Ball Z ,  “la saga donde todos los personajes aún son niños y niñas”, cuando en realidad cita un fragmento de un capítulo de Dragon Ball. Además, nos comenta que a la serie “Se le ha criticado el lenguaje que utilizan los personajes, la violencia de los combates, la rigidez estética de sus dibujos hasta su posible contenido satánico”. Lo de la violencia y todo el bolazo satánico ya son quejas viejas, pero las otras observaciones son toda una novedad, ¿o acaso alguien ha padecido a su abuela o a su madre retándolo por ver Dragon Ball con quejas como “Nene, en esa serie dicen “diablos” todo el tiempo,  es cosa ‘e mandinga”, o “hijo, ese dibujo que estás viendo peca de una rigidez estética absolutamente abominable para los estándares artísticos de esta casa!!”.

La Lic. continúa dando cátedra y nos advierte por la salud de nuestros hijos: “Pero nunca escuché ningún comentario acerca del contenido sexual y abusivo que aparece en algunos capítulos de la serie.” Ah, gracias por advertirnos, señora. Seguro que se vio la serie entera y se dio cuenta de que es una oda a la pedofilia y al maltrato infantil, ¿no?. No, esas acusaciones las sostiene contándonos un pedazo de un capítulo que, según admite, vio de reojo: “Aparece un tal Maestro Roshi que sería el encargado de enseñar artes marciales y el manejo de la fuerza a sus discípulos Gohan y Crillin. El Maestro está caracterizado con la imagen de un anciano de gran vitalidad que utiliza anteojos oscuros que no permiten ver sus ojos y una barba blanca. El episodio transcurría en una casa en la que parecían estar viviendo, el Maestro, los niños y una adolescente (con marcadas formas físicas de desarrollo sexual).” ¡Nosotros pensando que Roshi era una caricatura de viejo verde y resulta que en realidad es un pedófilo proxeneta y explotador de menores!

Pero la cosa sigue aún: “Son frecuentes las escenas en las que el tal Roshi mira a la joven con mucha ansiedad, centrándose especialmente es sus pechos (…) Otras veces la espía por la ventana mientras ella hace las tareas del hogar. Cuando ella se da cuenta se enoja o se queda paralizada sintiendo vergüenza.” ¡Y eso que se olvidó de contar sobre el caso de esquizofrenia grave que sufre Lunch por culpa de esos abusos!

En cuanto a su incompetencia como docente afirma: “La educación que transmite y los métodos que utiliza son bastante extraños y serían dignos de las críticas de maestros/as y pedagogos/as.” ¡Pero menos mal que no se le escapan a su sagaz ojo, Lic.!  “En el capítulo que seguía mirando con atención, el maestro ordena a los niños subir una montaña varias veces y con cargas imposibles de llevar, dejándolos absolutamente exhaustos.” ¡Y eso que se olvidó de decir que los hace cruzar un lago con tiburones y pelear contra un panal de abejas! “Si esto ocurriera en la realidad sería enorme el daño que produciría en los cuerpos de niños en crecimiento, esfuerzo que nada tiene de deportivo ni saludable y menos aún de las artes marciales orientales.” Entonces menos mal que transcurre en un dibujo de fantasía y NO en la realidad, ¿no?

“Mi hijo había visto varios de estos capítulos. No sólo eso, tenía las famosas cartas.”. ¡Vieron!, yo les dije que se basó en las Delota. “Lo que encontré en ellas, en las que aparece el Maestro Roshi, me sorprendió aún más. Este material ya había sido visto por él, entonces no desaproveché la oportunidad para explicarle (una vez más desde que ha empezado a hacer preguntas sobre sexo y sexualidad) porqué me parecía mal lo que hacían esos personajes siniestros y porqué no quería que volviera a ver esos dibujos.” ¿Para qué, si la vida va a terminar?

En lugar de recomendar, como podría ser perfectamente entendible, que los padres miraran la serie con sus hijos, si fueran muy chicos, la señora se manda con una incoherente e incomprensible sucesión de frases mal redactadas que se alejan completamente del contenido de la serie. Reconozcamos que no está pensada para chicos chiquitos y que, aunque transcurre en algo parecido a la Tierra, es un universo de fantasía, donde los personajes pueden hacer cosas que ningún otro ser humano podría. No es una serie que, cual He-Man, pretenda dejar moralejas y mensajes buenos, porque si no usarían las esferas para acabar con el hambre. Tampoco son héroes perfectos y altruistas. Pero como la Lic. no se detuvo a investigar bien el producto, su análisis hace agua y no puede ser tomado más que para un No Podés :P

Un consejo para los que emitan “Bananas en Pijamas”, esa apología fálica, o los “Teletubbies” esa oda a la obesidad infantil y a la dislexia: ¡Ojo al ojo atento de la Lic.! Eso sí, menos mal que por lo menos reconoce que no le puso muchas ganas a su estudio cuando admite: “No fue necesario hacer un análisis intelectual y profundo para significar lo que estaba viendo.” Se nota, Lic., se nota…

Por supuesto que, desde el staff de Ivreality, no nos íbamos a quedar de brazos cruzados, por lo que alertamos a toda la población que la Licenciada estaría preparando advertencias sobre los siguientes, a su juicio, peligros para la sociedad:

No mirar Pokémon, “esa serie donde pelan el bicho para pelear” porque hace apología del maltrato animal.
No mirar Ben 10, “esa serie del chico que tiene un reloj que lo endroga” porque hace apología a las cirugías estéticas en los menores.
No mirar Los Caballeros del Zodíaco “esa serie donde los nenes parecen nenas” porque hace apología del fanatismo religioso.
No jugar al poliladron porque hace apología de la delincuencia juvenil.
No jugar al Pacman porque hace apología al consumo de drogas.
Y no escuchar Manuelita porque hace apología a la masturbación compulsiva.

Firma: Lic. Micaela Desprès

Edit: ¿Ganamos? XD Parece que el análisis de la Lic. terminó cediendo por su propio peso..(o bien la “retaron” desde arriba…)